Esta es una película de foto de un trabajo de pincel y tinta que han sido digitalizados. Esta imagen del 2002 reune tres tecnologías alineadas con el arte blanco y negro, atestiguando la rápida evolución tecnológica. Hoy, incluso la tinta puede ser digital, y una cámara no siempre es requerida.
Si, las ondas y formas están lejos de la perfección, pero en retrospectiva no diría que son tan malas como primer intento de una única pincelada. La tarea era Op Art. En su lugar, creo que divagué por otra dimensión del arte en blanco y negro.
Reposteo esta foto como un recuerdo de esta transformación en curso.

Tinta sobre papel → película a color en negativo (óptica Zeiss Ikon en una Icarex 35S) → fotografía digital (Nikkor 50mm lens on a Nikon D100).

